
**Jason Bourne (2016)** marca el regreso de Matt Damon al papel del agente más escurridizo del cine. Esta vez, Bourne ha recuperado su memoria, pero sigue buscando respuestas sobre su pasado y el papel de su padre en la creación del programa que lo convirtió en un arma humana. La historia lo lleva por Europa y Estados Unidos, mientras enfrenta nuevas amenazas en un mundo dominado por la vigilancia digital.
La película ofrece secuencias de acción intensas, persecuciones espectaculares y el estilo visual frenético característico de Paul Greengrass. Aunque no aporta grandes novedades a la saga, cumple con entregar adrenalina y cerrar algunos cabos sueltos del personaje.